Volaban sin radio para pesar menos


Mariano Barberán y Joaquín Collar tomaron una decisión antes de despegar de Sevilla que hoy parece una locura: sacaron la radio del avión para ahorrar peso y llevar más combustible. Funcionó de maravilla en el primer tramo, el histórico: Sevilla-Camagüey, 39 horas y 55 minutos, récord mundial de distancia en línea recta para la época. Pero significaba que, una vez despegaran hacia México, nadie en tierra iba a volver a saber nada de ellos hasta que aterrizaran. O hasta que no aterrizaran.

Ya conoces el final por el episodio. Lo que quiero hacer hoy es algo más incómodo que contarte la historia: separar con precisión lo que de verdad sabemos, lo que son testimonios de la época, lo que son hipótesis serias, y lo que directamente es leyenda que se ha ido pegando a la historia con el paso de los años.

LA ÚLTIMA RUTA DEL CUATRO VIENTOS

Hecho confirmado: el 20 de junio de 1933, a las 08:45, el avión despega de La Habana rumbo a Ciudad de México, un tramo de unos 1.920 km previsto para unas 12 horas. Testimonios de la época, recogidos por la prensa: hay avistamientos confirmados sobre Ozita (09:10), Ticul (10:10), Sabancuy (10:45) y Carmen (11:35), ya sobre territorio mexicano, cerca de Villahermosa, Tabasco. A partir de ahí, silencio total. Sin radio, sin más avistamientos fiables, sin nada.

La búsqueda posterior movilizó entre 11.000 y 12.000 personas entre ejército, marina y civiles mexicanos durante casi un mes. Y encontró algo: una cámara de neumático en la playa de Chiltepec, Tabasco, identificada por el propio mecánico del avión y la embajada española como equipo de flotación del Cuatro Vientos. Es la pieza física más sólida que existe, y apunta a una caída al mar frente a la costa de Tabasco.

A partir de aquí, la cosa se divide en dos caminos muy distintos. La hipótesis con más respaldo documental, sostenida por investigaciones posteriores (entre ellas la de Manuel Ruiz Romero-Bataller, autor del libro El Cuatro Vientos, 2014), es la caída al mar por mal tiempo o agotamiento de combustible, coherente con el hallazgo de Chiltepec. La leyenda, en cambio, habla de un accidente en la Sierra Mazateca (entre Puebla y Oaxaca) y de que los aviadores fueron asesinados por indígenas de la zona, una versión que se apoya en el testimonio de un solo ranchero, Julián Díaz Ordaz, difundido por reportajes de la revista mexicana Hoy en los años cuarenta. Esa versión ha sido desmentida por investigaciones posteriores, pero sigue circulando. Y hay un tercer dato, más difícil de encajar: en 1996 el diario ABC publicó que se habían hallado restos en una cueva de la Sierra Mazateca atribuidos al avión, una información que contradice directamente el hallazgo de Chiltepec de 1933 y que no encontré confirmada por ningún peritaje definitivo. Lo trato como un dato disputado, no como un hecho.

ALGO QUE MERECE SER VISTO

La réplica del Cuatro Vientos, expuesta en el Museo del Aire de Madrid, es lo más cercano que hay a ver el avión real hoy. Fuente: Wikipedia y archivo del propio museo.

"El vuelo del Cuatro Vientos", el relato que el capitán Francisco López Mayo publicó en la Revista de Aeronáutica en junio de 1946, digitalizado en la Biblioteca Virtual de Defensa. Fuente: bibliotecavirtual.defensa.gob.es.

Las biografías académicas de Barberán y Collar, en la Real Academia de la Historia (Diccionario Biográfico Español).

LA NOTA AL PIE

El dato que más me llama la atención de todo este episodio no es ninguna hipótesis sobre el final: es la decisión de partida. Volar sin radio a través del Golfo de México, en 1933, con la única red de seguridad siendo que alguien te viera pasar por casualidad desde tierra. Barberán y Collar sabían perfectamente lo que estaban asumiendo al quitar ese aparato del avión. No fue un descuido: fue un cálculo, y perdieron.

PARA SEGUIR TIRANDO DEL HILO

Real Academia de la Historia, biografías de Barberán y Collar: historia-hispanica.rah.es​

Manuel Ruiz Romero-Bataller, El Cuatro Vientos (2014), la investigación más completa sobre la desaparición.

Biblioteca Virtual de Defensa, fondo documental sobre el vuelo: bibliotecavirtual.defensa.gob.es​

Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España: bne.es​

La semana que viene dejamos las hipótesis abiertas y entramos en un caso donde el problema no es lo que pasó, sino cuánto de lo que "pasó" nos hemos inventado después, entre todos, sobre una misma mujer.

Hecho con ❤️ en Madrid

Ilustres Anónimos

Cada semana cuento en el podcast una historia con rigor y con alma. En Notas al pie te mando la cara B: lo que no cupo en el episodio, la historia detrás de la historia y alguna pieza que solo verá quien esté en esta lista.

Read more from Ilustres Anónimos

En 1803 no existía el frío artificial, ni el vidrio hermético fiable para un viaje de meses, ni ninguna forma de mantener viva una vacuna durante una travesía transatlántica. La solución que encontró Francisco Javier de Balmis fue, vista con ojos de hoy, radical: llevar la vacuna dentro de niños, de brazo en brazo, en cadena viva, durante casi tres años y dos océanos. Cada nueve o diez días, cuando a un niño le salían las pústulas, se tomaba linfa fresca y se inoculaba al siguiente. Así, sin...

El 10 de agosto de 1628, medio Estocolmo se acercó al puerto a ver zarpar el buque insignia de la flota sueca. Había viento suave, banderas, público en los muelles. El Vasa desplegó las velas, avanzó menos de una milla náutica, escoró con una racha de viento normal, entró agua por las troneras de los cañones y se hundió en unos veinte o treinta minutos, delante de todo el mundo. No hubo batalla, no hubo tormenta, no hubo enemigo. Solo un barco que no debería haber salido del puerto tal y como...

En el cementerio de Nuestra Señora de la Soledad, en Huelva, hay una tumba con dos nombres. El de arriba dice "William Martin, Royal Marines, 24 de abril de 1943". El de abajo, añadido en 1998, dice "Glyndwr Michael, que sirvió como Major William Martin, RM". Cincuenta y cinco años separan una línea de la otra. Ese hueco es, básicamente, todo el episodio de hoy: una identidad construida con tanto cuidado que tardó más de medio siglo en desmontarse. Ya conoces la historia por el episodio: un...